miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿El desplome del petróleo pone en riesgo los sondeos de Repsol en Canarias?


Una parte importante de los proyectos de explotación en aguas profundas dejan de ser rentables si el petróleo cae por debajo de los 70 dólares el barril, un nivel que el Brent ha rebasado a la baja en los últimos días. Pero los expertos apuntan que el proyecto en aguas Canarias sería rentable con precios aún menores.



Repsol comenzó hace tres semanas los trabajos de exploración en aguas de Canarias para constatar la existencia, o no, de hidrocarburos en cantidad y de calidad suficientes para su explotación comercial. La compañía preferiría hallar petróleo, pero no descarta que lo que se encuentre sea gas natural. En ello está. Doce años han trascurrido desde que la petrolera iniciara los primeros trámites burocráticos para buscar petróleo cerca del archipiélago (con parón incluido ordenado por el Tribunal Supremo), pero no ha sido hasta este año cuando los permisos se han hecho efectivos. 

La petrolera presidida por Antonio Brufau se ha enfrentado hasta el momento al Gobierno canario -abiertamente hostil a las prospecciones-, a parte de la opinión pública del archipiélago, a los movimientos ecologistas... E incluso ha salvado el escollo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que ayer mismo decidió no suspender cautelarmente los trabajos como solicitaba el Ejecutivo de Paulino Rivero. Pero quizá Repsol podría acabar encontrándose con otro escollo en el camino: el precio del petróleo. 

El desplome de los precios del crudo podría ser un problema para la eventual explotación de los futuros (y aún sólo supuestos) pozos en aguas de Canarias. El petróleo ha perdido más de un 40% de su valor desde los máximos de hace seis meses. El barril Brent, el de referencia en Europa, marcaba a mediados de junio 115 dólares y esta semana ha caído por debajo de los 66 dólares, marcando mínimos de los últimos cinco años. Y con el crudo a esos niveles surgen dudas sobre la rentabilidad de la explotación a corto plazo de eventuales nuevos yacimientos. Las compañías energéticas no están dispuestas a ejecutar nuevos proyectos a cualquier precio, y el desplome de la cotización podría desanimar algunas inversiones el próximo año. 

¿Límite 70 dólares? 

Depende La Agencia Internacional de la Energía (AIE), entre otros centros de estudio, estima que una parte relativamente importante de los proyectos de explotación de petróleo en aguas profundas dejan de ser rentables -o al menos no lo son lo suficiente como para desarrollarlos- si el precio del crudo Brent se sitúa por debajo de una banda de entre 70 y 80 dólares. Una amplia horquilla en función de las características de cada pozo. Algunos casas de análisis y consultoras especializadas en el sector energético sitúan, en cambio, el break even (equilibrio financiero) de los proyectos en aguas profundas en diferentes puntos entre los 50 y 65 dólares por barril, de media. 

La explotación en Canarias por parte de Repsol se trata de un proyecto dentro de esta categoría (por aguas profundas se entiende en el sector las explotación en que la profundidad del mar es superior a los 500 metros, y las prospecciones actuales de Repsol alcanzan algo más de los 800 metros) y la cotización internacional del petróleo se sitúa ya por debajo de esa aparente última barrera de 70 dólares en que dejaría de ser rentable, o al menos lo suficiente interesante. 

Sin embargo, el punto en que un proyecto deja de ser rentable (grosso modo, el cruce entre los costes de producción y transporte del crudo con el precio de comercialización) depende de la complejidad del mismo. Y los trabajos de la compañía española en aguas canarias no implicarían demasiadas dificultades técnicas, según los expertos, por lo que el precio del crudo requerido para ofrecer rentabilidad sería menor a esa media que apuntan los expertos. 

Canarias, un proyecto menos complejo 

Repsol está utilizando un buque de prospección con tecnología punta, el Rowan Renaissance, para desarrollar sus trabajos de exploración en Canarias. El primer sondeo se está realizando en el área denominada Sandía, a 50 kilómetros de las costas de Fuerteventura y a 60 kilómetros de las playas de Lanzarote. 

Repsol ha comenzado por el área de más fácil acceso. La exploración de Sandía implica sortear algo más de 800 metros de agua y perforar hasta una profundidad total de 3.100 metros. La petrolera se plantea realizar un segundo sondeo en el área Chirimoya, con características similares (1.000 metros de capa de agua y 3.000 de profundidad total). Sin embargo, ya ha descartado realizar un tercer estudio en Zanahoria, una zona de más difícil acceso (con algo más de 1.000 metros de capa de agua, pero con 6.900 metros de profundidad total). 

"El nivel actual de precios no debería afectar al proyecto de Repsol en Canarias. Estos trabajos no representan un gran desafío técnico y los costes aún estarían por debajo de la cotización del crudo", explica Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona. "La compañía ha empezado los sondeos en el área que ofrece más facilidades. La eventual explotación del área Sandía, en el futuro, probablemente sería rentable con un petróleo a un precio de entre 40 y 60 dólares", sostiene. 

Otra cuestión es cuál sería el nivel de precios que requeriría el proyecto canario en su conjunto para garantizar su viabilidad, dado que incluye zonas más complejas que el área donde han comenzado los trabajos. "El área Zanahoria, con más de 6.000 metros de profundidad, tampoco es que conlleve trabajos demasiado complejos, pero el precio del crudo que requeriría para ser rentable sería mayor, probablemente entre los 55 y los 65 dólares", apunta Mariano Marzo, que subraya durante toda la conversación que estas cifras se tratan sólo de aproximaciones intuitivas, y que se requiere conocer múltiples parámetros específicos de cada proyecto para concretar el punto en que deja de ser rentable o empieza a serlo. 

Repsol: "Un proyecto a largo plazo" 

Repsol evita detallar cuál es su estimación de break even para el proyecto de Canarias y, con ello, no desvela cuál es el punto de no retorno en el que una baja cotización del petróleo le desanimaría a continuar con el proyecto en un futuro. De hecho, la petrolera justifica su interés en la exploración en aguas canarias en que se trata un proyecto a largo plazo y que no está sujeto estrictamente al precio actual del crudo. 

"El abaratamiento del petróleo no hace que este proyecto quede en el aire. El precio actual no compromete la rentabilidad del proyecto, que es a largo plazo. Los trabajos están en una fase muy preliminar y es muy pronto para adoptar ninguna decisión en ese sentido. Repsol diseña su negocio con planes estratégicos a largo plazo, no toma sus decisiones con parámetros sólo relacionados con el precio actual del petróleo", explican fuentes de Repsol consultadas por EXPANSIÓN.COM. "En todo caso, la rentabilidad se estima en función del precio previsto para el momento en que se produce el petróleo y en que se comercializa. Y prevemos que el precio del petróleo se recuperará". 

Si las prospecciones de exploración que ahora desarrolla en Canarias tienen éxito y Repsol encuentra hidrocarburos en cantidad y calidad suficientes, la compañía aún tendría que pedir nuevos permisos al Gobierno para iniciar la fase de desarrollo y, en el mejor de los casos, la producción comenzaría en 2018 o 2019. En efecto, la cotización del Brent que determinaría de manera crucial la rentabilidad de una explotación es la del momento en que se inicia la producción y se comienza la comercialización del crudo (o, en todo caso, las previsiones de cuál será esa cotización para proceder o no a la inversión necesaria). "El precio del crudo que importa para el proyecto de Canarias sería el de dentro de cinco años", apunta Mariano Marzo. "Y en cinco años el precio se habrá recuperado". rentable con precios del crudo aún menores.


Artículo escrito por: David Page
Publicado en: Expansión

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