sábado, 19 de diciembre de 2015

Cómo y cuanto se devolverá a los usuarios en el nuevo recibo de la luz




El sector eléctrico está viviendo estos días un cambio histórico, ya que las compañías han empezado a aplicar el nuevo mecanismo que determina el precio de la luz para unos 16 millones de clientes-la mayoría de consumidores domésticos y pymes- que tienen el denominado precio voluntario al pequeño consumidor (pvpc), lo que hasta hace poco era la TUR (Tarifa de Último Recurso). 

Este mecanismo fue aprobado por el Gobierno hace pocos meses después de que el Ejecutivo suprimiera las subastas trimestrales que fijaban la TUR, tras el escandaloso precio que resultó en la última de ellas, celebrada en diciembre de 2013 y anulada por la CNMC, y que hubiera obligado al Ministerio de Industria, Energía y Turismo a subir la luz en enero más de un 11%. 

Con el nuevo sistema, el coste de la energía de cada cliente con pvpc es, básicamente, el resultado de hacer la media de los precios diarios del mercado mayorista durante los dos meses de facturación. En ese mercado o «pool», las compañías compran y venden energía y, según las tecnologías de generación (eólica, hidráulica, gas, carbón, fotovoltaica, etc...), resulta un precio final diario. 

Este lo calcula Red Eléctrica de España (REE) de forma diaria en función de los precios por hora de la energía en el mercado y aplicando el perfil de un consumidor promedio. 

Por ejemplo, para un cliente que le facturen los consumos entre el 15 de junio y el 14 de agosto, la compañía eléctrica hará una media de los precios registrados en el mercado entre esas fechas y según su perfil (horas de mayor o menor consumo). 

Al coste de la energía hay que sumar, como se hace ahora, los peajes o costes fijos del sistema, como el transporte y la distribución. 

Un aspecto negativo del nuevo sistema es que no se puede conocer con antelación el precio de la luz, como sucedía hasta ahora. 

Demanda y climatología 

La aplicación del nuevo sistema que fija el precio de la luz no determina que la electricidad sea más cara o más barata. Ahora dependerá fundamentalmente de la demanda y de la climatología (los precios serán más baratos cuanto más viento y lluvia haya)

Lo que sí se puede adelantar es que los precios de la luz que se están aplicando en las facturas que reciben los clientes actualmente o lo van a hacer en las próximas fechas presentan leves descensos respecto al existente desde el 1 de enero pasado (supuso entonces un incremento del 2,3%) y que fue fijado por Industria de forma temporal basándose en un coste de la energía de 48,48 euros el megavatio hora (MWh). Esto se debe a que tanto mayo como junio han tenido unos precios medios por debajo de esos 48,48 euros.  
Si histórico es el cambio de sistema de fijación de precios de la electricidad, más aún lo es que en las primeras facturas que reciban los consumidores a partir de ahora se incluyan unas devoluciones de dinero que pueden oscilar de media entre los 25 y 34 euros, según la energía consumida en cada caso. Esto se debe a que el ministro de Industria, José Manuel Soria, se comprometió a que las eléctricas devolverían la diferencia resultante de refacturar los consumos de cada cliente del primer y del segundo trimestre con los precios resultantes en esos periodos respecto a los 48,48 euros establecidos de forma provisional. 

El precio medio entre enero y marzo ha sido muy bajo, de 23,75 euros, por lo que la devolución media es de entre 15 y 20 euros, según consumos. Fuentes del grupo E.ON, que fue el primero en aplicar el nuevo sistema de precios e incluir las devoluciones a sus 300.000 clientes, señalaron a este periódico que estas son de unos 16 euros de media. Desde Endesa, con más de 7 millones de consumidores, elevan esa media a 19 euros. Estas cantidades son similares en los casos de Iberdrola, con 4,6 millones de clientes, y de Gas Natural Fenosa, que tiene 2,6 millones. Las devoluciones del segundo trimestre serán menores, de entre 10 y 14 euros de media, ya que el precio de resultante de ese periodo ha subido a 38,97 euros.


Fuente. ABC

El precio de la luz disminuye un 0,1% en lo que va de año




La factura de la luz en España registró un descenso del 0,1% hasta noviembre, mientras que el coste que pagan los consumidores por el gas natural ha bajado un 15,1%. 

Esta disminución del precio de la electricidad en lo que va de 2015 se produce a pesar del aumento del 2,6% registrado en noviembre respecto al mes anterior, y del 0,4% en comparación al mismo mes del año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

El repunte del precio del recibo de la luz en noviembre se suma a los registrados en los meses de enero (+3,6%), abril (+1,6%), junio (+4,6%) y julio (+2,9%), y contrasta con los descensos de febrero (-5,2%), marzo (-0,4%), mayo (-1,4%), agosto (-3,3%), septiembre (-3,8%) y octubre (-0,8%). 

Por su parte, el precio del gas en España acumula un descenso del 15,1% en los once primeros meses del año, una bajada idéntica a la registrada en noviembre. A nivel mensual, el precio del gas disminuyó una décima en noviembre respecto al mes anterior. 

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo publicó ayer, viernes, en el Boletín Oficial del Estado (BOE) las órdenes de peajes de acceso de energía eléctrica para 2016 y la correspondiente a las instalaciones gasistas. 

Los nuevos peajes supondrán en enero una disminución media del recibo de la luz del 0,7% respecto a diciembre, del 2,8% respecto a enero de 2015, y una disminución del precio del gas natural del 3%. 

El sector eléctrico ya cerró el año 2014 con un superávit de 550,3 millones de euros, el primero en más de diez años, y el Ministerio de Industria prevé registrar otro de unos 250 millones de euros en el ejercicio 2015. 

La gasolina baja un 5,2% 

Por su parte, el precio de los carburantes y lubricantes acumula un descenso del 5,2% en lo que ha transcurrido del presente ejercicio. 

De hecho, el precio que pagan los consumidores en el surtidor registró una caída del 13% en el mes de noviembre respecto a hace un año, si bien a nivel mensual muestra que el coste no varió respecto a octubre. 

En esta caída del precio de la gasolina y el diésel influye el descenso del precio del petróleo, que ha llegado a situarse en mínimos desde 2008, al colocarse por debajo de los 40 dólares. 

Otros tipos de combustibles acumulan un descenso aún mayor en los once primeros meses del año (-13,6%), tras registrar un notable descenso del 21% en noviembre, un coste un 0,9% inferior al de octubre.


Fuente: Expansión


jueves, 17 de diciembre de 2015

Cómo ahorrar en calefacción y electricidad gracias a la tecnología


Distintos sistemas pueden ayudarnos a ahorrar en la calefacción. / KIKE PARA


Ya ha llegado el frío y, con él, las rutinas en casa para mantener una temperatura de confort, como encender la calefacción y los clásicos consejos de sentido común, como no ventilar en exceso las habitaciones o asegurarse que el aislamiento de puertas y ventanas es total. Sin embargo, en el grueso de los hogares sigue siendo la acción humana la que determina cómo gestionar la energía. Es decir, que la calefacción se enciende cuando tenemos frío y se apaga cuando ya hace suficiente calor ¿Por qué no permitir que sea la tecnología la que gestione de una manera más eficiente los recursos del hogar? Lo primero que a uno le puede venir a la cabeza es la palabra “domótica”, pero lo cierto es que este término ha estado casi siempre relacionado con instalaciones costosas al alcance de unos pocos bolsillos. Sin embargo, con la eclosión de los teléfonos inteligentes y los diferentes servicios en web, la domótica está ya al alcance de prácticamente todas las economías. De hecho, con unos pocos accesorios en el hogar y gracias a la conexión Wifi en casa, se puede lograr una gestión más eficiente del consumo, tanto eléctrico como de gas. ¿Cómo conseguirlo? 

Dése de alta en IFTTT: ¿Por qué se enciende la calefacción en casa todos los días a la misma hora aunque no haya nadie en el domicilio? ¿Por qué no encenderla cuando volvamos del trabajo para que esté el hogar caldeado al llegar? El conocido servicio IFTTT permite crear una serie de reglas que, combinadas con el móvil, permitan automatizar procesos como encender la calefacción cuando estemos llegando a casa o apagarla cuando nos alejemos de la misma. El smartphone ‘chivará’ nuestra posición al servicio que ejecutará la orden que hayamos creado previamente. 

Anticípese al frío: precisamente se trata de una de las reglas más utilizadas en IFTTT, y consiste en recibir un correo electrónico o SMS la víspera de una caída brusca de las temperaturas ¿Por qué puede ser interesante anticiparse al frío? Porque de esta manera podremos adelantarnos bajando persianas y asegurándonos que no queda nada mal cerrado. 

Control sobre la calefacción: hasta este punto, únicamente hemos actuado como elementos pasivos sin intervenir directamente en la calefacción o ventanas, pero por fortuna la domótica se ha democratizado gracias a empresa como la española Wattio, que apuesta fuerte en este terreno con un completo catálogo de kits para automatizar procesos con una inversión mínima. Así, el usuario podrá sustituir el termostato por uno inteligente de la firma y de esta manera, crear reglas en IFTTT como el encendido de la calefacción al llegar a casa o apagarla si nos alejamos de un radio. En la última actualización del software de su sistema permite, además, que pueda ser instalado en cualquier tipo de calefacción. 

Apagando luces y conexiones innecesarias: se ha hablado mucho del conocido como consumo vampiro, o aquel producido por todos aquellos equipos en stand by o a la espera de ser activados. Hasta la fecha, se recomendaba desenchufar físicamente todos aquellos equipos que no se estuvieran usando en ese momento, pero en la práctica esto resulta muy incómodo y no se aplica con rigor ¿Y si se pudiera automatizar? Nuevamente, gracias a la creación de reglas de IFTTT y con interruptores inalámbricos como el de WeMo, podemos programar el apagado general por la noche de todos estos equipos, y por supuesto, cuando salgamos de casa. Aquí lo ideal es adquirir una regleta y agrupar los diferentes equipos en torno a un interruptor remoto. Menos inversión y menos reglas. 

Watio automatiza determinados procesos como la temperatura de la casa.
¿Se abre una ventana? Se apaga la calefacción: es algo que probablemente haya visto ya en algunos hoteles. Al abrir la puerta o ventana se apaga la calefacción o el aire acondicionado. Un gesto que puede parecer menor pero al cabo de los meses puede suponer un ahorro a considerar en la factura energética. Nuevamente Wattio nos ofrece una alternativa: colocar sensores en aquellas puertas y ventanas que al abrirse puedan incidir especialmente en la temperatura del hogar. Con ellos y mediante reglas, se podrá evitar que, por ejemplo, la calefacción se encienda si nos hemos dejado una ventana abierta. 

Calefacción encendida al despertar: lo realmente interesante de estas soluciones es que además de ser útiles, se convierten en un auténtico juego para el usuario que además no conoce límites. Así, si uno no se despierta regularmente a la misma hora, puede optar por aprovechar la sinergia de los sistemas empleando también una pulsera deportiva: así, con una pulsera Fitbit en la muñeca que detecte el movimiento de nuestro cuerpo cuando va despertando poco a poco para encender la calefacción, o si lo prefiere, preparar un café calentito.


Articulo de: José Mendiola Zuriarrain
Publicado en: El País

 

martes, 20 de octubre de 2015

El precio de la luz subió en España el doble que en la UE durante la crisis


Un técnico instala los nuevos contadores inteligentes.

El precio de la luz que pagan los hogares españoles aumentó un 52% durante la crisis económica, un incremento que duplica al de la media de la Unión Europea en ese mismo periodo, y que ha situado a España como el cuarto país europeo con el recibo de la electricidad más caro, solo por detrás de Dinamarca, Alemania e Irlanda. 

Entre el segundo semestre de 2008 y el mismo periodo de 2014, el coste de la electricidad aumentó en España 81 euros/megavatio-hora, el doble que los 42 euros/MWh de subida media en el resto de la UE, y por encima de países de nuestro entorno como Francia (46%), Alemania (35%), Reino Unido (26%) e Italia (5%). España ha pasado así del puesto 12 que ocupaba en 2008 al cuarto con el recibo de la luz más elevado. 

Estas son las principales conclusiones del informe Análisis de los precios de la electricidad en la Unión Europea y en Estados Unidos: una perspectiva española elaborado por el experto David Robinson, que trabaja para The Oxford Institute for Energy Studies. 

El documento señala que el 73% de ese aumento se ha producido por los impuestos, tasas y otros recargos que financian políticas públicas, lo que los autores denominan "cuña gubernamental", como primas a las energías renovables, el coste del déficit de tarifa, las ayudas al carbón o las compensaciones por el parón nuclear. Estos cargos públicos ya suponen el 46% del total del recibo. Si no se tuviera en cuenta la cuña gubernamental a la hora de elaborar el ranking europeo de los precios de la electricidad, España pasaría de la cuarta posición que ocupa actualmente al puesto undécimo de países con la luz más cara. 

Tarifas para empresas 

El informe, que analiza también los precios de la electricidad que pagan las empresas, determina que el precio medio de la luz para la industria ha aumentado en España en el periodo 2008-2104, pero no a un ritmo tan elevado como el de los hogares: el 9% en el caso de las industrias de tamaño medio y el 7% para las grandes empresas. De nuevo, detrás de ese incremento está en buena medida la cuña gubernamental, que suponía en 2014 el 28% del precio total que pagan las industrias medias y el 20% en las de gran tamaño. Dentro de la UE, la industria española ocupa posiciones intermedias, por debajo de la media comunitaria, mientras que los precios que paga la industria española casi duplican los de EE UU. 

El precio de la luz para las familias europeas creció el 34% entre 2008 y 2014, frente al 18% en EE UU, mientras que en el caso de la industria, el precio medio aumentó en la UE el 22%, notablemente superior al 6% de Norteamérica, lo que incide claramente en la competitividad de las empresas europeas. 

El estudio analiza los distintos factores que determinan el precio de la electricidad y concluye que el principal motivo para esa diferencia a ambos lados del Atlántico está en la cuña gubernamental. En la Unión Europea el apoyo financiero a las energías renovables – solar y eólica - representa el 6% de la tarifa eléctrica, frente al 1,5% en EEUU, que financia las renovables vía presupuestos y donde la penetración de energías limpias subvencionadas es menor que en la UE. Además, en EEUU no se recauda un impuesto federal sobre la electricidad equivalente al IVA, que en la UE ha pasado del 15% al 17% en el periodo analizado. 

El informe afirma que “el aumento de los precios de la luz ha incidido en el coste de la vida de los hogares españoles precisamente en una de las crisis más profundas y prolongadas que ha atravesado el país, y ha tenido igualmente un impacto negativo sobre la competitividad de las empresas”. 

En sus conclusiones, el documento propone que una parte del coste de las ayudas públicas que se cargan en el recibo se financie a través de los presupuestos generales del Estado o mediante un impuesto sobre el carbono. Las ventajas de este cambio son varias: se reduciría el recibo de la luz, con el consiguiente aumento de la liquidez de las familias; el coste de las políticas públicas se distribuiría de un modo progresivo al ser financiado a través de los presupuestos públicos; la factura sería más transparente y las decisiones de los consumidores, más fundamentadas; y las empresas serían más competitivas, sobre todo aquellas que emitan menos CO2. 

Asimismo, recomienda fomentar la innovación en tecnologías que reduzcan las emisiones de CO2, aboga por no subvencionar tecnologías que no lo necesitan para competir con las energías convencionales y aconseja reestructurar las tarifas.





Artículo publicado en El País 
Autor: Ramón Muñoz Moya


 

lunes, 4 de mayo de 2015

Las baterías con las que Tesla espera "cambiar el consumo de energía en el mundo"


Musk aseguró que su intención es "cambiar la manera en la que el mundo utiliza energía".


La compañía Tesla Energy, del multimillonario sudafricano Elon Musk, dio a conocer una nueva línea de baterías de iones de litio pensadas para almacenar energía en los hogares y en los pequeños negocios, y que se alimentan a través de paneles solares u otras fuentes de energía renovable. 

En la presentación de la Powerhall Home Battery -que cuenta con dos modelos de 10 kWh y 7kWh cada uno- Musk aseguró que su intención es "cambiar la manera en la que el mundo utiliza energía". 

La idea es que los dueños de las baterías puedan utilizarlas cuando los picos de consumo son más altos, cuando haya cortes en la red o para almacenar electricidad en las horas en las que las tarifas son más bajas. 

Además, puede almacenar energía solar o eólica durante el día para ser usada por la noche. La Powerhall tiene unas dimensiones relativamente pequeñas, por lo que se puede instalar en un garaje o en un lateral de una casa sin necesidad de crear un espacio adicional. 

Cada unidad costará entre US$3.000 y US$3.500, dependiendo de su capacidad, sin incluir los trabajos de instalación o los paneles solares. 

Precios más asequibles 

Elon Musk aseguró que estas baterías podrían ayudar a revolucionar el consumo de energía en aquellos lugares en los que no existe una red eléctrica, como en algunas regiones de países en vías de desarrollo. 

Musk aseguró que 2.000 millones de Powerhalls podrían almacenar toda la energía que necesita el mundo. 

La compañía USwitch calcula que 1 kWh es la energía que consume una computadora portátil durante dos días o un ciclo completo de una lavadora. 

Según destaca desde California el periodista de BBC Mundo Jaime González, los expertos han recibido positivamente la nueva batería de Tesla, ya que creen que su precio relativamente asequible podría revolucionar el sector del almacenaje de energía, haciendo que otras compañías bajen los precios de sus baterías. 

La Powerhall también podría ayudar a balancear las cuentas de Tesla, cuyo negocio de automóviles eléctricos es deficitario. 

Las baterías empezarán a entregarse en el verano boreal en Estados Unidos y en 2016 en otros países. 

Su producción se trasladará en 2017 a la gigantesca planta para la fabricación de baterías de iones de litio que Tesla está construyendo en el desierto de Nevada.


Fuente: BBC El Mundo