viernes, 3 de octubre de 2014

Las renovables tendrán que devolver 1.236 millones de primas recibidas en el último año


El recorte del Gobierno a las primas que percibían las renovables y la cogeneración se aplica con carácter retroactivo desde julio del año pasado. Las energías limpias han estado percibiendo ayudas de más durante un año mientras Industria diseñaba el nuevo marco retributivo. La eólica es la tecnología más afectada por la devolución (con 828 millones), mientras que las solares recibirán pagos adicionales (la fotovoltaica, 172 millones, y la termosolar, 44 millones más). 

Las renovables y la cogeneración empiezan a devolver a las arcas públicas las primas percibidas de más durante el último año. El Gobierno aprobó el pasado junio el nuevo modelo retributivo para las energías limpias, pero el nuevo marco se aplica con carácter retroactivo desde julio del pasado año. 

Durante esos once meses, las renovables han estado percibiendo las primas a la generación calculadas según el modelo anterior, pero a partir de ahora les toca devolver las ayudas recibidas de más una vez recalculada la retribución según el nuevo modelo vigente. El resultado es que las compañías de renovables y de cogeneración tendrán que devolver 1.236 millones de euros, según el cálculo fijado por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). 266 millones son devoluciones de ayudas percibidas el año pasado, y los otros 967 millones restantes corresponden a ayudas recibidas durante ester ejercicio. 

El 'superregulador' ha publicado hoy el informe de la séptima liquidación del sector de renovables, cogeneración y residuos. Y en él se fija la cuantía que las energías verdes deberán reembolsar por haber seguido recibiendo primas casi un año con el anterior sistema de cálculo. 

Las energías que antes estaban inscritas en el régimen especial deberán reembolsar esos 1.236,46 millones y lo harán repartiéndolas en nueve liquidaciones del sistema. Las energías renovables, cogeneración y residuos les corresponde con la liquidación publicada hoy el abono de 72 millones de euros. Y en las siguientes ocho liquidaciones, la última sería la correspondiente a mayo de 2015, tendrán que ir reembolsando el resto. 

La eólica, la que más devuelve; la solar recibirá más 

El impacto de las reliquidaciones es muy desigual entre las diferentes tecnologías. La empresas de energía eólica son las que mayores cantidades tendrán que devolver, hasta un total de 828 millones (273 millones de 2013 y 555 millones de este año). Una cifra que supera con mucho la previsión que manejaba la patronal del sector AEE, que auguraba devoluciones por 640 millones de euros. 

Por su parte, las compañías de cogeneración eléctrica deberán reembolsar 249 millones de euros (128 millones del pasado ejercicio y 121 millones de éste); la hidráulica devolverá 185 millones (73,5 millones de 2013 y 111,7 millones de 2014) y la biomasa tendrá que abonar casi 55 millones (32 millones del año pasado y 22 millones de este ejercicio). 

Las tecnologías de energía solar, sin embargo, salen globalmente beneficiadas con el nuevo modelo retributivo y, al contrario del resto de energías verdes, percibirán más ayudas atrasadas, por haber estado reciendo menos prima de las que le correspondía con el nuevo sistema de cálculo. El sector de la fotovoltaica recibirá 172 millones en concepto de atrasos (resultado de haber percibido 325 millones de menos el año pasado, mientras que este año ha recibido 153 millones de más). Y la termosolar recibirá 44 millones adicionales (8,5 millones de 2013 y casi 37 millones de 2014. 

¿Qué le toca devolver a cada tecnología?


Once meses de espera 

La reforma eléctrica del Gobierno ha puesto fin al anterior sistema de primas en función del la generación que percibían las energías renovables y la cogeneración, y ha sido sustituido por un criterio de 'rentabilidad razonable' que, en la práctica, supone un importante recorte de las subvenciones percibidas. Las renovables no sólo recibirán menos ayudas, sino que al considerarse vigente desde julio de 2013 tienen que reembolsar parte de la retribución percibida durante el último año. 

El Ejecutivo aprobó en julio del año pasado el real decreto 9/2013 que daba el pistolezo de salida a la reforma eléctrica. Pero no fue hasta el pasado junio cuando entró en vigor definitivamente el nuevo marco del sector, con la aplicación del RD 413/2014 y la orden ministerial que fijaba el nuevo modelo retributivo para cada una de las instalaciones renovables y de cogeneración operativas en España. 

Durante los once meses de tramitación de la Reforma Energética, las empresas continuaron cobrando la retribución correspondiente a la regulación anterior, sabiendo de antemano que la retroactividad de la norma les obligaría a devolver una cantidad que no se conocía hasta ahora. 

El agujero eléctrico, en 3.363 millones 

El Gobierno justifica todas las medidas incluidas en su reforma eléctrica en la necesidad de evitar que siga creciendo el déficit de tarifa, el desfase que existe entre unos costes recnocodiso del sistema que supera los ingresos. En los últimos años, el Ejecutivo ha recortado retribuciones, la subida o creado nuevos impuestos... para tapar el agujero eléctrico. Y el nuevo sistema retributivo que se aplicará a las renovables es el pilar fundamental en esta política para reducir los costes del sistema eléctrico español. 

Según la séptima liquidación del sistema eléctrica, publicada también hoy por la CNMC, el déficit de tarifa se situó en 3.363 millones en los siete primeros meses del año. Según el regulador, de ese desfase 2.041 millones son "consistentes con el escenario previsto a principios de año", mientras que 1.322 millones ha surgido de forma "adicional". Y, de esta última cantidad, 322 millones son consecuencia de menor demanda y los otros 1.000 millones se deben a los mayores costes de renovables registrados en lo que va de año. 

No obstante, la CNMC subraya que este incremento de los incentivos que recibien las energías verdes "se irán reduciendo paulatinamente en las siguientes liquidaciones" debido a las primas que las diferentes tecnologías tendrán que devolver en los próximos meses. 

En paralelo, la CNMC cifró el desajuste provisional en el sector gasista en 522 millones, lo que supone un incremento del 43% que en el acumulado hasta junio y un 48% más que en el mismo periodo del pasado ejercicio.


Fuente: Expansión

Informe de la CMNV sobre retribución a las renovables

La luz sube un 11% en el tercer trimestre tras marcar en septiembre su precio más alto en diez meses


Los futuros apuntan a un descenso del 1,5% en el último trimestre del año y a un recibo final en 2014 un 0,8% más barato que en 2013. 

El recibo de la luz ha registrado un incremento del 11% en el tercer trimestre del año con respecto al trimestre anterior, después de que el mercado mayorista de electricidad registrase en septiembre los precios medios mensuales más elevados desde diciembre del año pasado. 

El 'pool' ha marcado un precio para hoy, 30 de septiembre y último día de mes, de 66,98 euros por megavatio hora (MWh), con lo que la media mensual se sitúa en 58,9 euros, frente a los 49,91 euros de agosto y los 48,21 de julio. 

De esta forma, la media del trimestre queda en 52,34 euros, un 31% superior a los 39,93 euros de media del segundo trimestre y un 102% superior a los 25,8 euros de media del primero. El año se ha venido caracterizando por unos precios especialmente bajos en los primeros meses, gracias a la alta eolicidad y pluviosidad, y por un progresivo encarecimiento desde mediados del ejercicio. Como el componente de la energía tiene un peso del 37,48% en el recibo final, frente al 21,38% de impuestos y al 41,14% de los peajes, el incremento trimestral del 31% en el mercado mayorista implica una subida del 11% en la factura final de la luz con respecto al trimestre anterior. 

Por otro lado, el mercado a plazo Omip pronostica en la actualidad una leve bajada de precios mayoristas para el cuarto trimestre, del 4,2%. Según estos futuros, el precio medio del cuarto trimestre se situará en 50,1 euros, a razón de 52,1 euros de media en octubre, 48,6 en noviembre y 49,6 en diciembre. 

Bajadas a lo largo del año 

De confirmarse esta previsión, el precio medio del megavatio hora se habrá situado en 42 euros a lo largo de 2014, un 4,8% por debajo de la media de 44,16 euros del año anterior. Esta evolución implicaría un descenso del 1,7% del recibo final, mitigado en parte por la subida del 0,9% de los peajes en enero, de modo que el abaratamiento podría rondar el 0,8%. 

El presente ejercicio partía de un precio en el cuarto trimestre de 2013 de 47,58 euros. La subasta Cesur del 19 de diciembre disparó los precios un 26%, lo que habría provocado un incremento del 11% en el recibo final si el Gobierno no hubiese suspendido el resultado de la puja y establecido un precio provisional de 48,48 euros, posteriormente ajustado en función de la evolución del mercado. 

Como en los dos primeros trimestres del año el precio medio del 'pool' fue mucho más bajo, los consumidores con suministro a Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) pudieron beneficiarse de las devoluciones practicadas por las eléctricas. 

Bajadas del primer semestre 

De hecho, el recibo de la luz bajó un 16% en el primer trimestre, al caer un 45% el 'pool' y situarse en una media de 25,8 euros. Posteriormente, el segundo trimestre arrojó un precio medio de 39,9 euros, lo que implica un efecto final sobre el recibo aún un 6% inferior al de referencia al cierre de 2013. 

Tras la suspensión de las subastas Cesur de electricidad, en el que se fijaba el precio a priori para el siguiente trimestre, el Gobierno ha puesto en marcha un nuevo mecanismo en el que, a la espera de desarrollar la tarificación hora a hora, el precio se fija conforme a la media del 'pool' en los dos meses correspondientes al periodo de la factura. 

Tanto el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, como el presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, han pronosticado que el recibo de luz bajará este año.


Fuente: Expansión

¿Qué iluminación elegir para ahorrar en la factura de la luz?


La iluminación en el hogar es una de las partidas de gasto más importante de la factura eléctrica en el hogar, especialmente en los próximos meses de otoño e invierno. La media de un hogar es de un 18%, una cifra que se dispara si nuestra vivienda tiene uso mixto como residencia y oficina. Por todo ello, invertir en el ahorro de iluminación es una de las formas más rentables de conseguir ahorro en una magnitud más que importante, hasta un 80% si partimos de los sistemas de iluminación más ineficientes. 

Lámparas incandescentes 

Cada vez son menos hogares que tienen lámparas incandescentes en su hogar, especialmente tras diferentes campañas en las que se fomentaba su sustitución por las de ahorro energético y especialmente por la escasa vida de la mismas, son las que más rápidamente se funden y por tanto se sustituyen. Esta tecnología anticuada basaba la creación de iluminación a base de calentar un pequeño filamento, por lo que el 95% de la energía se convierte en calor y tan sólo un 5% se dedica a luz. Aunque baratas a la hora de comprar son muy caras en el consumo. 

Lámparas halógenas 

Mucho más frecuentes en algunos hogares, pero lo que muchos consumidores desconocen también fácilmente sustituible por la tecnología LED. Tienen mejor rendimiento de luz que las incandescentes pero es elevado, a lo que hay que unir que muchas de estas requieren de un transformador de 12 voltios. No son económicas pero si ofrecen otro tipo de ventajas, como ofrecer toda la potencia de una luz desde el momento de encendido con una luz cálida (amarillenta). 

Tubos fluorescentes 

Es una tecnología conocida, pero sigue siendo económica y eficiente. Su funcionamiento se basa en la combinación de gases y sales (que recubren el tubo) que emiten luz con el paso de la energía eléctrica. Su eficiencia le lleva a consumir alrededor de un 80% menos para dar la misma luz que una lámpara incandescente con una duración de entre 6 y 20 veces mayor. Son especialmente ideales para lugares donde requiera mucha iluminación de forma intensiva en el tiempo, durante muchas horas, teniendo en cuanta que tardan un tiempo en dar toda la potencia de luz y el número de encendidos les afecta negativamente. En estos años del tubo de neón con luz blanca y “fría” que se usaba especialmente en las cocinas ha evolucionado a otras combinaciones que permiten escoger tonalidades y llevar ahorro energético en función del lugar y la actividad que se va a desarrollar. 

Bombillas de bajo consumo 

Este tipo de iluminación está cada vez más extendido. Cuentan con la misma tecnología que la de los tubos fluorescentes pero se trata de un elemento mucho más pequeño (bombilla). Frente a una bombilla normal, tienen una duración de hasta 8 veces más, aunque en el mercado también hay tipos de bombillas de bajo consumo que no tienen esa duración y que tienen un menor precio. Se trata de elegir aquella bombilla que tenga una buena relación de precio y duración. Estas bombillas son económicas pero se encuentran con un inconveniente, y es que tardan hasta que dan toda la potencia que son capaces de dar. Por lo tanto, se recomienda que este tipo de bombillas se utilicen en lugares donde se estime que estará encendida durante bastante tiempo.


Escrito por: Antonio Gallardo
Publicado en: Cinco Días

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Es mejor dejar encendida una bombilla que apagarla?


Un nuevo estudio del Ciemat, junto a la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid, concluye que genera menos emisiones de CO2 dejar encendida una bombilla de bajo consumo en lugar de apagarla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos. Sin embargo, hay que tener cuidado. Este sorprendente resultado puede llevar a equívocos si no se hace el esfuerzo de profundizar un poco en la investigación. En realidad, dejar encendida una de estas lámparas fluorescentes compactas sería mejor, no porque se gaste menos energía que apagándola y encendiéndola de nuevo, sino por evitar acortar su vida. Dependerá de la calidad de la bombilla. 

Existe un mito que dice que las bombillas de bajo consumo gastan mucho en el encendido y por eso es mejor no apagarlas cuando se sale de una habitación si se piensa volver pronto. Como explica Félix Rosillo, uno de los investigadores del Ciemat que han realizado el estudio, esto no es cierto: “Encender una bombilla de bajo consumo equivale como mucho a 10 segundos de funcionamiento continuo, es inapreciable la diferencia”, incide. El trabajo del Ciemat va por otro lado. 

¿Por qué concluye entonces el estudio que es mejor dejar lucir una bombilla en lugar de apagarla y volver a encenderla antes de 5 minutos? Esta conclusión tiene que ver con el ciclo completo de la vida de la bombilla. Es decir, desde que se fabrica hasta que se convierte en residuo. Utilizando un modelo desarrollado por ellos mismos, los investigadores calculan cómo influye el encendido de esa lámpara considerando que su vida se va a ir acortando según se vaya apretando más veces el interruptor. Para ello, tienen en cuenta tres escenarios distintos con tres calidades distintas de bombillas de 18 W: uno en el que se da por bueno la información que aporta el fabricante, otro en el que la calidad es peor de la que se dice y un tercero en la que la calidad es mucho peor. A menor resistencia de la lámpara, peor resultará apagar y encender muchas veces las bombillas en poco tiempo. Pues antes se romperá la lámpara y antes habrá que sustituirla por otra, lo que supone más emisiones relacionadas con la fabricación, transporte… 

En realidad, la afirmación de que es mejor dejar encendida la bombilla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos sería válida para el caso de la lámpara de peor calidad. Para el escenario en el que la bombilla resiste tanto como dice el fabricante (los investigadores no hablan de marcas) el tiempo estimado baja a un minuto. Es decir, resulta mejor apagar la bombilla al salir de cuarto si se va tardar más de un minuto en volver. “Hemos dado el peor resultado porque creemos que es muy difícil para un ciudadano saber hoy en día cuál es la calidad de las lámparas”, detalla Rosillo, que reconoce que las conclusiones dependen fundamentalmente de la resistencia real de las bombillas. 

Además del CO2, los investigadores estudian otros dos parámetros, emisiones de mercurio y costes económicos. Sin embargo, aquí también hay que tener cuidado con la interpretación de los resultados. Sobre todo, en el caso del mercurio. Según los conclusiones del trabajo, si se consideran las emisiones de mercurio, entonces es mejor dejar encendida la bombilla si se va a volver a la habitación antes ¡de 43 minutos! Estas lámparas contienen mercurio, siendo este uno de los principales argumentos en contra de su uso esgrimidos por sus detractores. No obstante, de nuevo el estudio no se refiere a las emisiones directas de mercurio cuando están encendidas estas lámparas (que son cero, como ha comprobado la OCU en laboratorio), sino a las que se generan durante su fabricación o en su etapa de residuo. Esto incluye, por ejemplo, las emisiones de mercurio generadas por las centrales eléctricas necesarias para producir en la fábrica una nueva bombilla. 

Los 43 minutos son de nuevo el tiempo estimado para la bombilla de peor calidad. En el caso de la que resiste mejor los encendidos y apagados esta cifra baja a 30 minutos. Este sigue siendo mucho tiempo (para tener una lámpara encendida en una habitación vacía). Es así por el alto impacto que tendría la sustitución de estas bombillas, ya que los investigadores consideran que de cada 10 lámparas que llegan a su final de vida solo se reciclan en España de forma correcta dos, no teniéndose control sobre el mercurio contenido en las otras ocho. Si uno las lleva a un contenedor de reciclaje o a un punto limpio (o a la propia tienda de bombillas), el resultado será muy distinto. 

En lo que se refiere al coste económico, el estudio estima que sale más barato dejar una bombilla encendida al salir de un cuarto cuando se va a volver antes de 7 minutos. Esto es en el escenario en la que la lámpara se rompe antes, reduciéndose a 5 minutos en el que resiste más encendidos y apagados. 

¿Es mejor pues dejar encendida una bombilla que apagarla? “No hay respuestas simples”, responde Rosillo, que cree muy importante usar bombillas de calidad. 



Clemente Álvarez (Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

Cinco formas de rebelarse contra las subidas de la tarifa eléctrica



Ha quedado demostrado: hay pocas cosas más impopulares en España que se dispare la tarifa de la luz. A los ciudadanos no les gusta nada que le suban continuamente el precio de los kilovatios hora y esto puede ser también un acicate como ningún otro para ser más eficientes o incluso impulsar energías más limpias. A pesar de las trabas de la nueva legislación, hay consumidores que empiezan a adoptar un papel más activo en el sistema eléctrico. Estas son cinco formas utilizadas ya en hogares del país para rebelarse contra las continuas subidas de la tarifa eléctrica: desde cambiar de compañía a la desconexión total de la red eléctrica.

1. Cambiar de compañía.

Basta un llamada de teléfono o rellenar un formulario en Internet para decir adiós a las grandes compañías eléctricas de siempre y contratar la tarifa con alguna de las cooperativas o pequeñas comercializadoras que van ganando terreno empujadas por la indignación ciudadana. Todavía son una minoría los ciudadanos que dan este paso, pero una minoría cada vez más grande. En el último año, la cooperativa SomEnergía prácticamente duplicó su número de socios, superando los 12.000. Y la empresa HolaLuz.com tuvo que ampliar su plantilla para acoger a más de 25.000 clientes nuevos tras ganar la subasta colectiva organizada por la OCU para conseguir una luz más barata. Ambas comercializadoras venden "energía verde" (el dinero que se paga va destinado solo para electricidad de origen renovable). Hay más: Gesternova, Zencer, GoiEner, Enercoop

2. Desenchufar aparatos.

Para muchos ciudadanos, la reacción lógica ante una fuerte subida de la tarifa eléctrica es apretar el interruptor de off (sobre todo en casas con un alto consumo, como suele ocurrir con las que tienen calefacción eléctrica). Sin embargo, el que se paguen en la factura eléctrica muchos otros conceptos además de los kilovatios hora consumidos a menudo hace que ahorrar o ser más eficientes no se traduzca realmente en una ganancia muy importante para nuestros bolsillo. Y esto ahora más, con el aumento de lo que se paga en la factura en concepto de ‘potencia contratada’. ¿Quiero esto decir que no vale para nada ahorrar o ser más eficiente? Ni mucho menos. Como se puede comprobar en los otros puntos, cualquier acción para conseguir un verdadero ahorro económico pasa por desenchufar aparatos innecesarios y ser más eficientes. Y esto empieza por conocer qué está gastando realmente electricidad en nuestras casas. Aquí se explica cómo hacerlo.

3. Bajar la potencia contratada. 

Bajatelapotencia.org es una campaña en Internet para que los ciudadanos bajan la potencia que tienen contratada para sus hogares (que viene a ser el techo máximo de electricidad que necesita una casa cuando enciende distintos aparatos a la vez). Si me suben lo que pago por la potencia, pues contrato menos. Es una forma efectiva de recortar gastos. Además, para algunos también es una manera de rebelarse contra el aumento de términos fijos de la factura por considerar que puede desincentivar el ahorro y la eficiencia. Esta es una cuestión compleja. Algunos expertos en eficiencia, como Pedro Linares, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI, defienden este incremento. “Esto es bueno; había muchos costes fijos asociados al término energía (a la parte variable) y eso creaba un problema si se bajaba el consumo, es más lógico cargar esos costes fijos en la parte fija para poder trabajar ahora de verdad en eficiencia”, asegura Linares.

¿Desincentiva el ahorro y la eficiencia el aumento de esta parte fija de la factura? En principio, parece claro que sí puede desincentivar la eficiencia, pero también es cierto que para reducir la potencia hay que empezar justamente por reducir el consumo y poner menos equipos (o más eficientes). En el momento en que una casa trata de consumir más electricidad de la potencia contratada es cuando saltan los plomos y se queda a oscuras. Así pues, volvemos al punto 2: desenchufar aparatos. Hay que empezar por comprobar qué está consumiendo, desenchufar todo lo que está gastando inútilmente y ver luego lo que realmente necesitamos tener encendido a la vez para ajustar al máximo la potencia contratada (ver tabla con un promedio de la potencia requerida por los distintos electrodomésticos).

4. ¿Autoconsumo? 

Desde 2008, los precios de las placas fotovoltaicas han caído un 80%, mientras que los de la electricidad para los consumidores domésticos se han incrementado un 56%. ¿Por qué entonces comprar energía de la red cuando ya puede compensar producirla uno mismo a partir del Sol? De hecho, existen ya kits muy básicos para instalar una placa fotovoltaica de 250 W (1) por unos 500 euros (en algunos países incluso IKEA ha empezado a vender placas). Con este escenario de precios y la radiación solar de España, parecía que había llegado la hora del autoconsumo: el ciudadano sigue conectado a la red eléctrica para cuando no haya Sol, pero cuando lo hay aprovecha la energía de sus placas o incluso inyecta a la red la que le sobra. Ahora bien, lo que para muchos ciudadanos era un planteamiento redondo para ahorrarse parte de la factura fue cortocircuitado de golpe al conocerse la regulación preparada por el Gobierno (2), con complejos requisitos para registrar la instalación y la obligación de pagar un peaje de respaldo (Según la Ley, "peajes de acceso a las redes y cargos asociados a los costes del sistema". Según el sector solar, un impuesto al Sol que grava cada kWh solar generado y autoconsumido instantáneamente).

¿En qué situación ha quedado ahora mismo el autoconsumo? Todavía faltan por concretarse muchas cuestiones(2) y la incertidumbre es grande. Sin embargo, como resume Frederic Andreu, director de SolarTradex (una de las empresas que vende kits solares), hoy en día se diferencian dos escenarios muy distintos. “El autoconsumo podría ser todavía mínimamente viable en empresas concenciadas y con visión de largo plazo”, comenta Andreu, pero las inversiones que se podían recuperar en unos 6 años probablemente se vayan ahora a los 10-13 años con la nueva regulación. “En proyectos a largo plazo sigue compensando, aunque muy poca gente puede pensar a largo”, insiste. “Aún así, es posible que los plazos de retorno bajen si sigue subiendo el precio de la electricidad”.

La historia es muy distinta para el ciudadano que solo quiere poner una o dos placas de 250 W(1) para reducir su factura de la luz, pues solo la tramitación para el registro de la instalación cuesta más del doble que los módulos solares. En este caso no compensaría el autoconsumo, al menos, el legal, y es que a pesar de las desorbitadas multas previstas (entre 6.000.001 y 60.000.000 euros(3)), según Andreu, "ya se está empezando a mover un mercado clandestino de ciudadanos que necesitan ahorrar". “Están convirtiendo a la gente en traficantes de kilovatios", comenta. "Habrá que ver si el Gobierno se pone a perseguir a los ciudadanos que colocan una simple placa de 250 W”.

5. Desconexión total.

El paso todavía más allá es la desconexión total. ¿Utópico? No para Juan Manuel Cabrejas, consultor en energía fotovoltaica, que ya puesto en marcha varias instalaciones de este tipo en España. En este caso, se corta directamente el cordón umbilical con la compañía eléctrica: ya no hay problemas por el uso de las redes ni por el pago de peajes. Se instalan unas placas fotovoltaicas, unas baterías para cuando no haya Sol y un sistema de apoyo para cuando no sea suficiente con las baterías, como un pequeño grupo electrógeno que funcione con gasóleo. “Esto es posible hoy en día y económicamente interesante”, asegura Cabrejas, que considera que el siguiente paso es construir viviendas unifamiliares especialmente diseñadas para estar "100% desconectadas”.

Una de las instalaciones solares híbridas que ha montado ha sido para una vivienda media en Madrid. En ella se colocaron 5.700 W de placas fotovoltaicas, baterías y un pequeño grupo electrógeno, suficiente para garantizar el equivalente a una potencia de 21 kW. Según explica, con lo que se ahorra el propietario al dejar de recibir facturas eléctricas, la instalación se amortiza en unos siete años y su vida útil es de unos 30. “Al desconectarse por completo de la red hay que rediseñar todo y racionalizar bien los usos con sistemas inteligentes”, incide. “Hay que reducir los picos de consumo para tirar al máximo con las placas y que el grupo electrógeno se use lo mínimo”. Según reconoce, lo ideal sería el autoconsumo con balance neto siguiendo conectados a la red para cuando no haya Sol. “Pero sí lo ponen tan difícil, la desconexión es perfectamente viable”.

La pregunta es: ¿Se puede realmente impedir que el ciudadano asuma un papel más activo en el sistema eléctrico con la tecnología ya disponible y los precios de la energía cada vez más caros?
 

  • (1) En horas de Sol, una placa de 250 W puede cubrir el funcionamiento de un frigorífico y pequeños consumos permanentes del hogar. Según Frederic Andreu, esto puede suponer un ahorro de entre el 10-15% de la factura mensual. Y, lógicamente, resulta más interesante cuanto más eficiente sea el uso que se hace de la electricidad. 
  • (2) Por el momento, la nueva normativa relacionada con el autoconsumo se limita a lo incluido en la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico (en especial, el artículo 9). Sin embargo, todavía falta por aprobarse el desarrollo normativo concreto. 
  • (3) En lo que respecta a las sanciones, la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, en el punto 43 del artículo 64, establece como "sanción muy grave" el incumplimiento del registro de las instalaciones de autoconsumo o de alguno de los requisitos técnicos. Y en el artículo 67 indica que: “Por la comisión de las infracciones muy graves se impondrá al infractor multa por importe no inferior a 6.000.001 euros ni superior a 60.000.000 de euros”. Realizando a constinuación distintas puntualizaciones, como que “la cuantía de la sanción no podrá superar el 10 por ciento del importe neto anual de la cifra de negocios del sujeto infractor, o el 10 por ciento del importe neto anual de la cifra de negocios consolidada de la sociedad matriz del grupo al que pertenezca dicha empresa, según los casos”.



Clemente Álvarez (Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Golpe eléctrico de 100 millones a los grandes consumidores industriales




El Ministerio de Industria, a cuyo frente está José Manuel Soria, ha introducido nuevos ajustes para rematar los flecos que quedan de la reforma eléctrica, entre ellos, el de la interrumpibilidad. 

Este servicio, en el que se juegan cifras multimillonarias, es el que prestan grandes grupos empresariales muy intensivos en consumo eléctrico, como las siderúrgicas, cementeras y compañías químicas. Consiste en un pago a esas empresas a cambio de detener su actividad y desconectarse de la red eléctrica cuando existe sobrecarga, por exceso de demanda de luz. 

El servicio es muy sensible para el tejido empresarial, porque en la práctica supone una forma de subvención y abaratamiento de costes eléctricos para los grandes consumidores. Pero también ha sido un foco de polémica dentro de la reforma eléctrica. 

En este escenario, el Gobierno ya dio un tijeretazo a la interrumpibilidad de casi 200 millones, pasando de un presupuesto anual de 748,9 millones hace un año, a 550 millones en la actualidad. 

Ahora, Industria ha iniciado los trámites para hacer un ajuste que, según algunas empresas afectadas, podría cuantificarse en 100 millones adicionales. El ajuste se va a hacer de forma muy sutil, jugando con los calendarios de cobro del servicio. ¿Cómo? El ajuste va a consistir en un alargamiento del plazo (temporada eléctrica, según los términos técnicos) en el que se cobra la interrumpibilidad, pero sin aumentar el dinero a pagar. La temporada eléctrica corría, por ley, de octubre a septiembre de cada año. Sin embargo, el Gobierno quiere que la cantidad presupuestada dé para cubrir también los meses de noviembre y diciembre de este año. ¿Cómo lo quiere hacer? 

En lugar de proveer nuevas cantidades de dinero para cubrir posibles desfases por esos dos meses adicionales a la temporada eléctrica actual, lo que propone es laminar los pagos mensuales por interrumpibilidad que quedan por realizar para cubrir ese periodo adicional sin variar los 550 millones fijados. En pleno agosto, Industria ha sacado a consulta pública una propuesta normativa para introducir estos cambios. Los interesados podían remitir sus observaciones a Industria hasta el 22 de agosto. 

Esperando la subasta 

Al margen de que la nueva normativa ponga orden en los calendarios, su principal razón es dar tiempo a que se organice el sistema de subastas que quiere impulsar Industria con la interrumpibilidad. Serán subastas a la baja, y las organizará Red Eléctrica (REE). 

Cada gran empresa podrá ofertar por cuánto dinero está dispuesta a ofrecer el servicio. El borrador de la nueva norma reconoce que el nuevo sistema estaba previsto que empezara el 1 de julio, pero «dada la complejidad de su implantación», no se va a poder aplicar hasta el próximo 1 de enero.


Fuente: Expansión

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Algunas infografias sobre temas electrícos


No son actuales pero las guardamos para no perderlas. Se publicaron durante esa especie de tormenta informativa sobre el tema de la electricidad de finales de 2013 y principios del 2014.


Las subastas de la electricidad



Mercado eléctrico y déficit del sistema


Centrales de ciclo combinado en España



Evolución del consumo y del negocio eléctrico



Evolución del precio de la electricidad


El precio de la luz en Europa



La factura eléctrica



Fuente: Todas las infografias han sido publicadas en El País