viernes, 16 de enero de 2015

63 días de campaña exploratoria


El buque 'Rowan Renaissance', contratado por Repsol. / EFE


Repsol inició hace 63 días su campaña en busca de hidrocarburos al este de las Canarias. Para la perforación dentro del área marina de Sandía —la compañía dividió la zona en cuadrículas para tramitar los permisos para los sondeos y fueron denominados con nombres de frutas y hortalizas— Repsol contrató al buque explorador Rowan Renaissance. El barco llegó a las 23.50 del 14 de noviembre a la zona del sondeo, a unos 60 kilómetros de las costas de Lanzarote. Y los trabajos de perforación, que ha llegado hasta los 3.093 metros de profundidad, comenzaron cuatro días después, el 18 de noviembre. 

La empresa ha ido colgando en su página web informes sobre el programa de vigilancia ambiental en la zona en la que relata el avance de los trabajos de perforación. Finalmente, el 11 de enero se alcanzó el nivel más profundo, los 3.093 metros. 

Desde entonces, los trabajos se han centrado en el sellado del pozo. Se están instalando algo así como unos tapones de cemento para garantizar que no se produzcan accidentes. Esta última fase se prevé que concluya la próxima semana. Será entonces cuando el buque, cuyo alquiler ronda el millón de euros al día, partirá hacia Angola. De las aguas del país africano llegó hace dos meses el buque, que ahora retomará allí otra campaña de exploración de hidrocarburos. 

Mientras se avanzaba en la perforación del pozo en la zona de Sandía, se han ido tomando muestras y analizando los datos. Y, finalmente, Repsol ha concluido que en el área "hay gas (desde metano hasta hexano), pero sin el volumen ni la calidad suficientes para valorar una posible extracción". Esto implica que la compañía no acometerá las otras dos perforaciones que han sido autorizadas por el Gobierno. 

Foto del 'Rowan Renaissance', en aguas próximas a Canarias. / EFE


La empresa ha defendido este viernes que durante todo el proceso se han puesto en marcha "los protocolos de seguridad más estrictos". Sin embargo, la organización Greenpeace, que ha mantenido un rechazo frontal a las prospecciones, ha afirmado este viernes que se ha "puesto en serio peligro el futuro socioeconómico del archipiélago". Los ecologistas han pedido a Repsol y al Gobierno "que realicen una evaluación de los impactos de sus operaciones y cómo estas han afectado a la fauna y flora de la zona".




Autor del artículo: Manuel Planelles
Publicado en: El País

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