viernes, 24 de octubre de 2014

Regresa la fiebre del petróleo a España


Desde 2008, se han triplicado los permisos y las solicitudes de exploración de yacimientos. Los sondeos en Canarias son sólo la punta de lanza de una industria que, medio siglo después, vuelve a mirar a España.

 

Medio siglo después de que comenzaran las primeras prospecciones petrolíferas en el pozo del Ayoluengo, en el municipio de Sargentes de la Lora (Burgos), con exiguos resultados, la fiebre por el oro negro ha regresado a España. El desarrollo de nuevas técnicas de exploración y producción de hidrocarburos, unido al respaldo del Gobierno a proyectos como el de Repsol en Canarias, donde la petrolera llevará a cabo sondeos a 60 kilómetros de las costas de Lanzarote y Fuerteventura, han animado a las compañías a volver a mirar al subsuelo con esperanza. 

Los sondeos en las Islas Canarias son sólo la punta de lanza para la industria petrolera que, en los últimos años, ha intensificado la búsqueda de hidrocarburos en España. El número de permisos y solicitudes de investigación remitidos al Ministerio de Industria y a las Comunidades Autónomas se ha triplicado desde 2008, según la estadística más reciente que maneja el departamento de José Manuel Soria. 

Actualmente, el registro de Industria recoge 57 solicitudes para la investigación y exploración de hidrocarburos, frente a las apenas 12 contabilizadas hace seis años. Además, 48 compañías ya cuentan con el visto bueno del Ministerio para iniciar sus exploraciones, cifra que choca con las 26 licencias expedidas en 2008. 

Interés 

Los hidrocarburos españoles no sólo han despertado interés entre las grandes energéticas nacionales como Repsol, que cuenta con 16 permisos de investigación en vigencia, o Gas Natural, que ha solicitado explorar seis nuevos yacimientos, sino que también han atraído a grandes multinacionales extranjeras. Es el caso de Capricorn Spain, filial de la petrolera británica Cairn Energy, que ha remitido a Industria doce solicitudes para explorar reservas de crudo frente a la Costa Brava. 

Otro ejemplo es el de la compañía estadounidense Heritage Petroleum, que ha expresado al departamento que dirige José Manuel Soria sus intenciones de llevar a cabo sondeos en los yacimientos de Matallana y Lurra, al norte de León. Otras firmas extranjeras, como la australiana Woodside y la alemana RWE, ya cuentan con el visto bueno para explorar, junto a Repsol, los yacimientos de crudo de Canarias. 

Pese a no tener grandes reservas de petróleo como las monarquías del Golfo Pérsico, España cuenta, según los expertos, con un creciente potencial exploratorio. Según los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las reservas de petróleo probadas en España ascienden a 150 millones de barriles. A cierre de 2013, Arabia Saudí, el mayor productor del planeta, cifró sus reservas de crudo en 297.000 millones de barriles. 

Si se coge un mapa del territorio español, se pueden agrupar en cinco grandes zonas las regiones con presencia probada de hidrocarburos. El yacimiento con más solera es el del municipio burgalés de Sargentes de la Lora. El pozo de Ayoluengo, descubierto en 1964, cuenta con unas reservas estimadas en 93 millones de barriles de petróleo. 

Pese a que el pasado mes de marzo cambió de manos –fue adquirido por el grupo italiano Pansoinco por dos millones de euros– la realidad es que la producción de este pozo lleva años a la baja y apenas supera los 100 barriles de crudo diarios. En la actualidad, hay dos yacimientos petrolíferos activos en España: el ya citado de Ayoluengo y otro en aguas de Tarragona. 

Las primeras prospecciones en aguas catalanas se remontan a la década de los setenta, aunque no fue hasta 2009 cuando Repsol encontró yacimientos de gran calado. Se trata de los pozos de Montanazo y Lubina, con una producción de 8.000 barriles diarios. En Tarragona, Repsol viene explotando los pozos de Casablanca, Boquerón, Rodaballo y Chipirón, desde 1982. Además, Capricorn Spain ha presentado doce solicitudes para sondear yacimientos frente a las costas de Gerona. 

Castellón y Canarias 

Las reservas de Castellón tampoco han escapado a la fiebre del petróleo. Cincuenta años después de que la petrolera francesa Coparex hallara indicios de crudo en la zona del Maestrazgo, Montero Energy, filial de la energética canadiense R2 Energy, está tramitando reanudar la exploración de algunos de esos pozos. En concreto, la compañía ha presentado la solicitud de nueve permisos de investigación al Ministerio de Industria. Unos kilómetros más al sur, en el mar de Alborán, la compañía canadiense CNWL Oil sondea cuatro pozos petrolíferos situados frente a las costas de Málaga, Granada y Almería. 

En lo que respecta a Canarias, el Ejecutivo ha dado luz verde a las exploraciones en el archipiélago. Repsol, junto a la australiana Wooside y la alemana RWE, se encargarán de los trabajos. La resolución emitida por Industria autoriza a las firmas a realizar, durante tres años, perforaciones en dos puntos a 60 kilómetros de las costas de Fuerteventura y Lanzarote. Se estima que con las reservas de petróleo del archipiélago, España pueda reducir un 10% su dependencia energética.


Autores: Javier J. Fernández y J. Mújica
Publicado en: El País

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada