viernes, 16 de mayo de 2014

FACUA: Las eléctricas nos tienen que devolver dinero



Las eléctricas ya pueden empezar a devolver lo cobrado de más en el primer trimestre


El BOE ya ha publicado la diferencia entre precio provisional y coste real 

Industria ha determinado que el coste real fue un 51% inferior al pagado 

El Ministerio estima en 310 millones lo que deberán devolver las compañías 

Competencia reduce ese total a 224 millones de euros

  
Las compañías eléctricas ya pueden empezar a devolver a los consumidores lo que cobraron de más en el primer trimestre por la diferencia entre el precio provisional fijado por el Gobierno para ese período y el coste real que la energía consumida tuvo en el mercado mayorista. Ese diferencial se ha publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y supondrán que las empresas deberán reembolsar antes del 31 de agosto entre 310 millones de euros -estimación del Ministerio de Industria- y 224 millones de euros, según cálculos de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC). 

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha establecido que el precio de la energía que debe aplicarse a la facturación del primer trimestre del año fue un 51% inferior al cobrado. Así, la resolución publicada este jueves en el BOE fija ese precio en 23,75 euros por megavatio hora (MWh) para los consumidores sin discriminación horaria mientras que, para los que tengan discriminación horaria, será de 23,91 euros por MWh en período punta y 23,06 período valle. 

La diferencia entre el precio que fijó el Gobierno en diciembre y el coste real de la energía en esos tres meses se debe a que el precio de la electricidad se hundió en el mercado mayorista -conocido comoo pool- por la abundancia de viento y lluvias, que hizo mejorar la contribución hidráulica y, sobre todo, eólica, una energía que entra a coste cero en el pool debido a las primas que recibe. 

Como a los consumidores con tarifa regulada se les aplicó durante el trimestre un precio de 48,48 euros por MWh en el horario base y de 56,27 €/MWh en el de punta fijado por el Ejecutivo, éste ordenó la devolución del importe cobrado de más en la primera factura que emita cada una de las eléctricas una vez que se hayan adaptado al nuevo mecanismo de revisión de precios, que entró en vigor el pasado 1 de abril y que deberán aplicar antes de julio. E.ON ha sido la primera empresa en adaptarse al mecanismo. 

La Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) ha establecido que los usuarios que disfruten del bono social no tendrán derecho a la devolución, ya que "el precio medio de los consumidores acogidos al bono social resultó inferior en todos los casos al PVPC tras la regularización". Ante esta circunstancia, "no procedería llevar a cabo ninguna regularización a este colectivo", señala el informe emitido por el organismo presidido por José María Marín Quemada. 

La cantidad de la devolución aparecerá reflejada del forma separada en la factura, en un epígrafe que rece: "Devolución precios Enero-Marzo 2014". 

Además, la CNMC ofrecerá en su web antes del próximo 1 de julio una herramienta para que los consumidores puedan contrastar si el importe que se les ha reintegrado es el correcto.


Fuente: Noticias RTVE

Industria rebaja un 51% la energía calculada para la devolución media de 16 euros en el recibo de luz


El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha fijado este miércoles en 23,75 euros por megavatio hora (MWh) para los consumidores sin discriminación horaria y en 23,91 euros por MWh para los que tengan discriminación horaria el precio de la energía durante el primer trimestre del año.

Según la resolución publicada este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE), estos precios, incluidos en el llamado "término DIF", se utilizarán como referencia para la devolución en el recibo de la luz que practicarán a partir de ahora las compañías eléctricas. 

Tendrán derecho a esta devolución los consumidores con tarifa regulada, conocida como Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC). El importe rondará de media los 16 euros por consumidor y obligará a las eléctricas a desembolsar unos 270 millones de euros, según cálculos ofrecidos por el sector a Europa Press. 

Los precios del "término DIF" aparecen en una resolución de Industria publicada este miércoles en el BOE y son un 51% inferiores a los 48,48 euros por MWh que había establecido el Gobierno de forma provisional para el primer trimestre del año, después de suspender la subasta eléctrica del pasado 19 de diciembre. 

Este fuerte descenso en el coste de la energía responde al hundimiento de los precios del mercado mayorista de electricidad, o 'pool', en un trimestre caracterizado por la abundancia e viento y lluvias, que ha mejorado la contribución eólica e hidráulica. 

Como a los consumidores con tarifa regulada se les había estado repercutiendo durante el trimestre los 48,48 euros por MWh, el Gobierno acordó devolverles el importe cobrado de más con la primera factura emitida por las eléctricas una vez se hayan adaptado al nuevo mecanismo de revisión de precios, que ya ha entrado en vigor. El "término DIF" ha sido calculado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y aparece recogido en un informe que el regulador remitió este martes a Industria.

BONO SOCIAL. El informe concluye además que los usuarios que disfruten del bono social no tendrán derecho a la devolución. "Cabe concluir que el precio medio de los consumidores acogidos al bono social resultaron inferiores en todos los casos al PVPC tras la regularización", señala. 

Ante esta circunstancia, "no procedería llevar a cabo ninguna regularización a este colectivo", señala el informe emitido por el organismo presidido por José María Marín Quemada. 

La nueva normativa de precios establece que la devolución se realizará con el primer recibo que se emita una vez la comercializadora se haya adaptado al nuevo mecanismo de precios, en el que las facturas se emitirán conforme a la evolución del mercado. E.ON ha sido la primera empresa en adaptarse al mecanismo. 

Consultar la devolución

La cantidad de la devolución aparecerá reflejada del forma separada en la factura, en un epígrafe que rece: "Devolución precios Enero-Marzo 2014". Además, la CNMC ofrecerá en su 'web' antes del próximo 1 de julio una herramienta para que los consumidores puedan contrastar si el importe que se les ha reintegrado es el correcto. 

El nuevo mecanismo de precios indica que la refacturación se realizará con la primera factura del nuevo sistema. Como el plazo de adaptación es de dos meses, hasta el 1 de julio, y como las facturas son bimestrales, la fecha límite para la devolución será el 31 de agosto. 


sábado, 10 de mayo de 2014

Competencia investiga los anuncios de las eléctricas sobre la tarifa de la luz


Torre de la luz. / ULY MARTÍN


La CNMC considera que pueden resultar equívocos y perjudicar a los consumidores

Las autoridades de Competencia creen que las eléctricas pueden estar aprovechando el río revuelto de la reforma energética para aprovecharse de los consumidores con comunicaciones que pueden resultar equívocas y pescar así mayores ganancias. La Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) ha anunciado por ello la apertura de una investigación sobre los anuncios en prensa y otras comunicaciones de las empresas como cartas a sus clientes por si se ha vulnerado la ley y, en su caso, abrir un expediente. 

Competencia teme que las eléctricas aprovechen el cambio del método con el que se calcula la factura de la luz (por horas o por periodos de facturación) para meterles miedo sobre el riesgo de la nueva tarifa y así tratar de reconducirles a ofertas en el mercado libre que sean más beneficiosas para las compañías. Con el nuevo precio regulado, el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), "no se podrá saber de antemano el precio que pagará por la energía", decía Endesa en un anuncio reciente. Por su parte, Gas Natural Fenosa ha enviado comunicaciones a clientes en las que se les advierte que se les traspasará a partir del 1 de julio a una tarifa propia a menos que manifiesten que quieren seguir con el precio regulado. Son este tipo de comunicaciones las que han hecho saltar las alarmas del supervisor. 

La CNMC señala en un comunicado difundido este sábado que ha tenido conocimiento, a través de diversas informaciones publicadas en prensa, de las comunicaciones escritas a consumidores y de anuncios públicos en medios de comunicación en relación con las opciones de suministro del consumidor doméstico, que pudieran ser contrarias al artículo 3 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia (LDC). 

Anuncios equívocos 

"En particular, dichas comunicaciones o anuncios podrían ser equívocos, con el fin de inducir a los consumidores a adoptar decisiones poco meditadas", señala la CNMC, que precisa que lo que investiga son comunicaciones y anuncios dirigidos a consumidores a los que antes se les aplicaba la tarifa de último recurso y actualmente se les aplicaría el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC). De acuerdo con la información recabada por la CNMC, estas comunicaciones aparentemente equívocas o engañosas se habrían producido coincidiendo con el reciente cambio regulatorio para el cálculo del PVPC y su régimen de contratación. Con el nuevo método, se factura la parte de energía del recibo de la luz en función de cuál haya sido el precio de mercado mayorista de generación eléctrica hora por hora (cuando los contadores digitales lo permitan) o en el periodo de facturación, a menos que los consumidores se acojan a las ofertas del mercado libre o a la tarifa estable anual. Sin embargo, las ofertas de las eléctricas sobre esa tarifa estable han sido tan altas y con un sobrecoste tan importante sobre el precio de mercado que en la práctica resultan disuasorias para cualquier consumidor. Así, si los consumidores se asustan con la tarifa más volátil y ven muy cara la estable, pueden acabar aceptando las ofertas del mercado libre, que son las diseñadas por las propias eléctricas y que en ocasiones conllevan gastos por servicios adicionales. 

Competencia ha solicitado información a diversas empresas activas en el mercado de referencia y a otros agentes que pudieran haberse visto afectados por esas conductas que el supervisor ve poco claras. 

"En caso de que como resultado de la información recabada se encontrasen indicios de prácticas anticompetitivas prohibidas por la Ley de Defensa de la Competencia, se procedería a la incoación formal de un expediente sancionador", indica la CNMC. La investigación no prejuzga el resultado final ni la culpabilidad de las entidades investigadas. 

"La investigación de las prácticas que afectan directamente la libertad de decisión de los consumidores en un bien de primera necesidad como es la energía eléctrica es una prioridad para la nueva CNMC, dada la importancia que dicha libertad de elección tiene como fundamento de la libre competencia", añade. 




Artículo escrito por: Miguel Jiménez Cabeza
Publicado en: El País

lunes, 5 de mayo de 2014

La cogeneración a partir de residuos


La cogeneración consiste en la producción simultánea, y aprovechamiento, de dos o más tipos de energías diferentes; normalmente, energía eléctrica y energía térmica (calor). A diferencia del proceso convencional de producción de electricidad en centrales térmicas, en el que se produce una gran cantidad de calor que no se aprovecha y que se libera al medio ambiente, en los sistemas de cogeneración, implícitamente, la planta de producción de energía está cerca del lugar de consumo de la misma. 

La posibilidad de utilizar un residuo como materia prima para un proceso de producción de energía es muy atractiva tanto desde el punto de vista económico como desde el ambiental. Económicamente, porque se transforma un residuo (que lleva asociado un coste de gestión) en energía (que implica un ingreso económico). Y ambientalmente, porque es una vía de reducir la cantidad de residuos generados. 

Así pues, las instalaciones idóneas para albergar un proceso de cogeneración deberán, por un lado, producir un residuo que sea combustible o pueda ser transformado en un combustible. Y por el otro lado, deberán tener demanda de energía térmica y energía eléctrica. Estos requisitos se cumplen fácilmente en: 

1. Las plantas de tratamiento de aguas residuales mediante proceso biológico, ya sean urbanas como industriales. Los lodos generados, a través de un proceso de digestión anaerobia, son transformados en biogás (dióxido de carbono y metano) y lodos estabilizados, los cuales tienen aplicación agrícola como fertilizantes. El biogás, dependiendo de la riqueza relativa en metano que posea, tiene un mayor o menor poder calorífico, que en cualquier caso puede ser utilizado en un proceso de cogeneración. 

En las plantas de tratamiento de aguas residuales, la energía térmica producida en el proceso de cogeneración se puede utilizar para mantener constante la temperatura del digestor anaerobio (a 36 ºC) y para calentar previamente los lodos digeridos antes del proceso de deshidratación, y consecuentemente aumentar la eficacia de esta operación. 

2. Las explotaciones agrícolas y/o ganaderas, en las que se producen residuos biodegradables que también sonsometidos a un tratamiento de digestión anaerobia, para reducir la cantidad de residuos, a la vez que se genera una considerable cantidad de biogás. 

En este tipo de explotaciones, el calor que se desprende en la cogeneración se puede utilizar para mantener a una temperatura confortable las naves en las que se encuentran los animales, para mantener controlada la temperatura en los invernaderos y para disminuir la sequedad del residuo sólido final precalentándolo previamente a la deshidratación. 

3. Vertederos de residuos sólidos urbanos (RSU), en los que, dadas las condiciones en las que se encuentran los residuos y su naturaleza orgánica, se produce un proceso natural de biometanización en el que se genera biogás. 

En los vertederos de RSU, la energía térmica excedente de la cogeneración puede ser de gran utilidad en el proceso de tratamiento de los lixiviados generados, concretamente, para reducir la humedad del residuo final, incluso hasta llegar a secarlo, mediante un proceso de concentración-evaporación. 

Para transformar el biogás en energía eléctrica y energía térmica existen dos tecnologías alternativas: los motores de combustión y las microturbinas. Los motores de combustión sólo son válidos cuando la concentración de metano en el biogás es superior al 40%. Tienen una eficacia eléctrica del 35-40% y una eficacia térmica del 35-40%. En contrapartida, las microturbinas pueden operar con una riqueza de metano del 30% (35% en el arranque), su eficiencia eléctrica es del 25-30% y su eficiencia térmica del 55-60%. Considerando la eficiencia global (la suma de la eficiencia eléctrica y de la eficiencia térmica), las microturbinas presentan mejores resultados que los motores de combustión. 

En cuanto al mantenimiento, las microturbinas sólo tienen una parte móvil y son lubricadas por aire, mientras que los motores de combustión son mucho más complejos a nivel mecánico y precisan de aceite para su lubricación. Esto hace que el mantenimiento necesario de las microturbinas sea muy bajo mientras que los motores necesitan de atención constante. 

En el caso de los motores, el calor excedente se obtiene de dos fuentes diferentes: del circuito de refrigeración y de los gases de combustión, mientras que en el caso de las microturbinas, la energía térmica se obtiene de una única corriente, aprovechando la alta temperatura de los gases de combustión. 

Tanto en el caso de los motores de combustión como en el de las microturbinas, el biogás debe ser limpiado antes de entrar en contacto con estos equipos. En ambos casos se deben eliminar del biogás los siloxanos, los cuales se adsorben en un filtro de carbón activo. En el caso de los motores de combustión, además, también se debe eliminar del biogás el sulfuro de hidrógeno (H2S), el cual es un ácido muy corrosivo. 

En cuanto a las emisiones, los motores de combustión generan mayor cantidad tanto de monóxido de carbono como de óxidos de nitrógeno. 

Así pues, mediante un proceso de cogeneración se puede reducir la cantidad de residuo generado a la vez que se produce energía eléctrica, que se puede autoconsumir o vender a través de la red general, y energía térmica, que se puede utilizar tanto dentro del propio proceso, como para reducir la humedad del residuo final mediantes técnicas de evaporación-concentración. Tanto por la reducción de la cantidad de residuo como por la producción de energía, el proceso de cogeneración es completamente viable económicamente y el período de retorno de la inversión suele ser relativamente corto. 


Foto: Landahlauts (cc)

domingo, 4 de mayo de 2014

Las eléctricas también tendrán que devolver el dinero abonado de más en abril


Las eléctricas tendrán que devolver a los consumidores acogidos a la tarifa, unos 16 millones, el dinero abonado de más a lo largo de abril, una refacturación que se suma a la del primer trimestre. 

Según datos del operador del mercado Omie, el precio medio del mercado mayorista en abril se ha situado en 26,44 euros el megavatio hora (MWh), por debajo de los 48,48 euros el MWh fijados por el Gobierno en enero de manera provisional y que todavía aplican la mayoría de las eléctricas. 

Desde el 1 de abril está en vigor el nuevo modelo de tarifa, por el que el precio de la energía se vincula directamente al mercado mayorista, aunque el Gobierno ha dado a las comercializadoras un periodo de tres meses para que adapten sus sistemas. 

Esto implica que las eléctricas pueden continuar facturando con el precio provisional hasta el 1 de julio, aunque tendrán que ajustar los recibos con posterioridad para que los consumidores paguen conforme al nuevo modelo. 

Hasta ahora, solo E.ON España ha anunciado que empieza a aplicar las nuevas tarifas, por lo que prácticamente todos los clientes acogidos a los precios regulados tendrán que ser refacturados, en este caso, a su favor, debido a que en abril el precio de mercado ha estado por debajo del fijado por el Gobierno. 

Esta situación no es nueva, ya que las eléctricas advirtieron desde el primer momento de que el nuevo modelo de tarifas era muy complejo y que su aplicación llevaría algún tiempo. 

De hecho, la adaptación que están poniendo en marcha actualmente las eléctricas se corresponde con lo que se podría llamar una "primera fase" de la nueva tarifa, en la que los clientes pagan en función de unos patrones de consumo que elabora Red Eléctrica. 

Esto significa que el operador del sistema calcula en qué momento del día consume más o menos cada tipo de usuario y le aplica proporcionalmente el precio que haya arrojado el mercado mayorista, independientemente de cuándo haya demandado de manera real. 

Este modelo provisional se superará en la "segunda fase", en la que los consumidores domésticos pagarán lo que consuman al precio que marque el mercado mayorista en ese momento. 

El mercado mayorista sufre importantes oscilaciones a lo largo del día, de manera que los usuarios pueden aprovechar los precios más bajos que se producen, por ejemplo, durante la noche, para realizar los consumos eléctricos más importantes (lavadoras o lavavajillas). 

Cómo se aplica el modelo 

Para aplicar este modelo es necesario que los contadores inteligentes estén operativos, pero hasta la fecha solo hay instalados unos ocho millones y, además, no están programados, a lo que se une que su funcionamiento efectivo no es obligatorio hasta 2018. 

Esta es la segunda devolución que tendrán que realizar las eléctricas este año, después de la correspondiente al primer trimestre, que todavía está pendiente de efectuarse. 

Tras la anulación de la subasta Cesur de diciembre, que debía fijar el precio de la energía para el suministro a tarifa durante los tres primeros meses del año, el Gobierno estableció un precio de referencia para ese periodo, que después debía regularizarse. 

Finalmente, el precio fijado por el Gobierno (48,48 euros el MWh) fue muy superior al del mercado mayorista en el primer trimestre (26,09 euros el MWh), por lo que las eléctricas devolverán la diferencia a sus clientes en la próxima factura. 

Según cálculos preliminares del sector, un hogar acogido a la tarifa regulada con un consumo de 1,5 megavatios hora (MWh) en los tres primeros meses del año ha pagado 33,6 euros de más en ese periodo, una cantidad varía en función del consumo y del tipo de cliente. 


Fuente: Expansión

viernes, 2 de mayo de 2014